Están Sonando Las Ocho (The Clock Tells Eight O’clock)

Lyrics: Cátulo Castillo
Translation: Felipe & Ayano
Music: Juan Larenza
Recorded by Lucio Demare with Horacio Quintana (singer) in 1944

Español

Las ocho de un reloj de ya hace mucho
Que vuelve en esta noche a desplomar,
sobre este mismo nido que te tuvo,
sus ocho puñaladas de ansiedad…

Fantasmas de un ayer con el que lucho
bajo este mismo techo en que esperé,
alguna noche así, de ya hace mucho,
perdida en el dolor con que te amé...

Ya están sonando las ocho
y al repetir su din dan,
dicen tu nombre otro poco
dicen tu nombre... y se van…

Ya están sonando las ocho y en mi inútil añorar,
yo sé, también, que es en vano
que espere tu mano...
Ya están sonando las ocho
y ella, nunca llamará…

(Instrumental)

(Unsung Part)
Rodaron otra vez sobre la espera
inútiles recuerdos del ayer,
me dicen que eras siempre la primera
y habrás de ser la última en volver...

Las ocho del reloj te lloran muerta
y en esta ausencia amarga de tu voz,
regresas, cada noche, hasta mi puerta
golpeando en las campanas del adiós...

Ya están sonando las ocho
y al repetir su din dan,
dicen tu nombre otro poco
dicen tu nombre... y se van…

English

Eight o’clock on a clock from long ago
that throws again tonight,
in this same nest where you used to be,
its eight knife-wounds of anxiety...

Ghosts from yesterday that I fight with
under this same ceiling where I waited,
some night like this, long ago,
lost in the pain with which I loved you...

The clock strikes eight
and repeating its ding dong
it says your name a bit more
it says your name… and it leaves...

The clock strikes eight and in my useless longing,
I know too that it’s in vain
that I wait for your hand...
The clock strikes eight
and she, she will never call...

(Instrumental)

(Unsung part)
They came around again while waiting,
useless memories from yesterday,
they tell me you were always the first one
and you will be the last one to come back...

Eight o’clock cries you’re dead
and in the bitter absence of your voice,
you return, each night, to my door
striking the bells of farewell...

The clock strikes eight
and repeating its ding dong
it says your name a bit more
it says your name… and it leaves...