La Pulpera De Santa Lucía (The Bar Maid of Santa Lucía)

Lyrics: Héctor Pedro Blomberg
Translation: Felipe & Ayano
Music: Enrique Maciel
Recorded by Alberto Castillo accompanied by Enrique Alessio in 1945

Español

Era rubia y sus ojos celestes
reflejaban la gloria del día
y cantaba como una calandria
la pulpera de Santa Lucía.

Era flor de la vieja parroquia.
¿Quién fue el gaucho que no la quería?
Los soldados de cuatro cuarteles
suspiraban en la pulpería.

Le cantó el payador mazorquero
con un dulce gemir de vihuelas
en la reja que olía a jazmines,
en el patio que olía a diamelas.

"Con el alma te quiero, pulpera,
y algún día tendrás que ser mía,
mientras lloran por ti las guitarras,
las guitarras de Santa Lucía.”

(Instrumental)

Le cantó el payador mazorquero
con un dulce gemir de vihuelas
en el patio que olía a jazmines,
y en la reja que olía a diamelas.

"Con el alma te quiero, pulpera,
y algún día tendrás que ser mía,
mientras lloran por ti las guitarras,
las guitarras de Santa Lucía.”

(Unsung part)
La llevó un payador de Lavalle
cuando el año cuarenta moría;
ya no alumbran sus ojos celestes
la parroquia de Santa Lucía.

No volvieron los trompas de Rosas
a cantarle vidalas y cielos.
En la reja de la pulpería los jazmines
lloraban de celos.

Y volvió el payador mazorquero
a cantar en el patio vacío
la doliente y postrer serenata que
llevábase el viento del río:

¿Dónde estás con tus ojos celestes,
oh pulpera que no fuiste mía?"
¡Cómo lloran por ti las guitarras,
las guitarras de Santa Lucía!

English

She was blond and her light blue eyes
reflected the glory of the day
and she sang like a lark,
the bar maid of Saint Lucia.

She was the flower of the old parish.
Who was the cowboy that didn’t love her?
The soldiers from four stations
sighed in the canteen.

The payador-trooper sang to her
with a sweet groan of guitars
by the ironwork fence smelling like jasmine
in the patio that smelled like diamelas.

“I love you with my soul, bar maid
and someday you will have to be mine
while the guitars cry for you
the guitars of Santa Lucia.”

(Instrumental)

The payador-trooper sang to her
with a sweet groan of guitars
in the patio smelling like jasmine
and by the ironwork fence that smelled like diamelas.

“I love you with my soul, bar maid
and someday you will have to be mine
while the guitars cry for you
the guitars of Santa Lucia.”

(Unsung part)
A payador supporting Lavalle took her away
by the end of 1840;
her light blue eyes don’t light
the parish of Saint Lucia anymore.

Rosa’s troops didn’t sing to her again
vidalas and cielos.
In the canteen’s ironwork fence
jasmines cried out of jealousy.

And the payador-trooper went back
to sing in the empty patio
the grieving and last serenade
that the river’s wind took away:

“Where are you with your light blue eyes,
oh bar maid who wasn’t mine?”
How much the guitars cry for you,
the guitars of Saint Lucia!