Santa Milonguita (Saint Milonguita)

Lyrics: Enrique Cadícamo
Translation: Felipe & Ayano
Music: Enrique Delfino
Recorded by Mercedes Simone in 1933

Español

Santa milonguita... tenía los ojos,
tan grandes y claros, que hacían suspirar…
Sus labios pecaban, de breves y rojos,
y era su mirada, color verde mar.

Ella que fue siempre, festín y alegría,
que en juego de copas, se hartó de champán…
Tuvo un bello arranque, de sensiblería,
y quiso ser buena, buena como el pan...

Redimida...
por la pasión de un nuevo dueño,
mirando el cielo de su vida,
encontró más encendida,
la estrellita de sus sueños…

Pero un día...
cuando el amor más los ataba,
golpeó a sus puertas rudamente,
la miseria y... crudamente, del amor los separó.

Santa Milonguita, bandeada de pena,
por ley del arroyo, volvió al cabaret…
No tuvo la suerte, de esa Magdalena,
que con cuatro llantos volvió a ser mujer.

Todas las amigas, la historia escuchaban,
de aquella muchacha, que quiso soñar…
Y al final del cuento, vieron que lloraban,
sus ojos aquellos, color verde mar.

Redimida...
por la pasión de un nuevo dueño,
mirando el cielo de su vida,
encontró más encendida,
la estrellita de sus sueños…

Pero un día...
cuando el amor más los ataba,
golpeó a sus puertas rudamente,
la miseria y... crudamente, del amor los separó.

English

Saint Milonguita had those eyes
so big and clear they made me sigh.
Her lips sinned, so brief and red
and her gaze was seagreen color.

She, who was always, festive and joyful,
in the drinking game, fed herself up with champagne
She had beautiful spark, of sentimentality
and she wanted to be good, good like bread...

Redeemed
by the passion of a new owner
looking at the sky of her life
found the brightest,
the little star of her dreams...

But one day
when the love tied them together the most
the misery knocked their door roughly and crudely separated them from love.

Saint Milonguita, shaken by sorrow by the law of the streets, returned to the cabaret...
She didn’t have the luck of that Mary Magdalene who by crying four times redeemed herself.

All the girl friends heard the story of that young woman, who wanted to dream...
And at the end of the story, they saw that her seagreen colored eyes cried.

Redeemed
by the passion of a new owner
looking at the sky of her life
found the brightest,
the little star of her dreams...

But one day
when the love tied them together the most
the misery knocked their door roughly and crudely separated them from love.